Pupy y Yo....Se desplazan las fotos de sus travesuras...es un amor...!!!

Artist: Alejandro Sanz Album: Más Song: Si hay dios Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... Podrás llevarte a aquellos que me importan, Despojarme de mis ropas, desviarme de la luz. Podrás llenar de oscuridad mis sueños, Podrás porque eres tú. Podrás romper de nuevo el juramento, deshaciendo las cadenas que te ataron una vez. Pero dame tú el valor, que tengo miedo. O, puedes darme una esperanza O, arrancarme, al fin las ganas de seguir por ti buscando entre mi almohada ¿qué es una dama blanca? Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... Podría haberte dicho que me importas. Eso... y un millón de cosas. Pude hacerlo y no lo hice y no sé por qué. Será porque es más fácil escribirlo o demostrarlo, que montar un numerito de esos de fatalidad, según lo que establece el reglamento del aparentar. Podría haber llorado un mar de lágrimas Saladas, arrojarme a los abismos y partirme en dos el alma, desatar la tempestad y el huracán de mi garganta, y confesar desesperado que no puedo con mi rabia. Aunque en mi actitud no soy tan evidente, no puedo sufrir más. Que el dolor cuando es por dentro es más fuerte, no se alivia con decírselo a la gente. Lloraré... si sé llorar, como el tímido rocío del clavel, en soledad. Estaré... todos se irán, ya lo sé A tu lado en cada golpe, como lo hacen las orillas y la mar, como lo hace el campo y el agua que lloverá. Podría ser más educado pero, el alma sólo entiende de emoción y si hay Dios, seguro entiende de emoción. Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... Podría haber llorado un mar de lágrimas Saladas, arrojarme a los abismos y partirme en dos el alma, desatar la tempestad y el huracán de mi garganta, y confesar desesperado que no puedo con mi rabia. Aunque en mi actitud no soy tan evidente, no puedo sufrir más. Que el dolor cuando es por dentro es más fuerte, no se alivia con decírselo a la gente. Lloraré... como el tímido rocío del clavel, en soledad. Estaré... todos se irán, ya lo sé A tu lado en cada golpe, como lo hacen las orillas y la mar, como lo hace el campo y el agua que lloverá. Podría ser más educado pero, el alma sólo entiende de emoción y si hay Dios, seguro entiende de emoción. Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... Eh, si hay Dios, sea como sea es simplemente amor, ¡ay Dios!... Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... Eh, si hay Dios, seguramente entiende de tu amor, si hay Dios... Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, ...

viernes, 30 de noviembre de 2007

Un 30 de noviembre....
Un día como hoy ... hace cinco años, llegaba a mi vida un ser tan especial como es mi hijo del alma y corazón y de la vida, Pupy... él me esperaba. Yo lo busqué y dejé todo por ir a su encuentro, sin saber qué buscaba, mis pasos se encaminaron hacia él. Hoy hace cinco años que no soy la misma, mi vida cambió y pude descubrir la capacidad de amor que tiene mi corazón gracias a mi principito. Mi chiquito, mi bombonito, mi peluche, mi pupito... llena mi vida de mágica alegría del alma, es mi fiel compañero, nunca me abandona, jamás deja de notar si estoy mal, descubre mi alegría y es mi alma reflejada, lo amo tanto como nunca pensé que se podía amar, sé que es mi hijo sólo que no vino en forma humana pero es más humano que un ser humano y más ángel que un ángel, es mi bebé y así dormimos hoy tal como ayer.
Gracias bebé!!! Gracias Pupy por tú presencia en mi vida y en la vida de mi familia, gracias por cambiar mi manera de ser para ser una persona más humana, más enfocada a los demás y más despojada de todo lo terrenal. Gracias bebé por mostrarme lo que es realmente importante!!!!

jueves, 15 de noviembre de 2007


En un día caluroso de verano en el sur de Florida, un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz.

Su mamá desde la casa lo miraba por la ventana, y vio con horror lo que sucedía.

Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía. Oyéndole el niño se alarmó y miró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde.

Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos. Justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón.

El cocodrilo era más fuerte, pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no la abandonaba. Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo.

El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aún pudo llegar a caminar.

Cuando salió del trauma, un periodista le preguntó al niño si le quería enseñar las cicatrices de sus piernas.

El niño levantó la colcha y se las mostró.

Pero entonces, con gran orgullo se remango las mangas y dijo: "Pero las que usted debe de ver son éstas".

Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza en sus brazos.

"Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida".


Moraleja: Nosotros también tenemos cicatrices de un pasado doloroso. Algunas son causadas por nuestros pecados, pero algunas son la huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza para que no caigamos en las garras del mal.

Dios te bendiga siempre, y recuerda que si te ha dolido alguna vez el alma, es porque Dios, te ha agarrado demasiado fuerte para que no caigas.

Dicen que una vez un hombre, era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva.

Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que el se encontraba.

Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios, de la siguiente manera: "Dios todopoderoso, has que dos ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme".

En ese momento escuchó a los hombres acercándose a la cueva en la que el se encontraba, y vio que apareció una arañita.

La arañita empezó a tejer una telaraña en la entrada.

El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez mas angustiado:"Señor te pedí ángeles ,no una araña.

"Y continuó: "Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme".

Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observó a la arañita tejiendo la telaraña.

Estaban ya los malhechores ingresando en la cueva anterior de la que se encontraba el hombre y este quedó esperando su muerte.


Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva que se encontraba el hombre, ya la arañita había tapado toda la entrada, entonces se escuchó esta conversación:

Primer hombre: Vamos, entremos a esta cueva.

Segundo hombre: No. ¿No ves que hasta hay telarañas?

Nadie ha entrado en ésta cueva.

Sigamos buscando en las demás cuevas.


"La fe es creer que se tiene lo que no se ve. Perseverar en lo imposible"

Hay una frase muy bella que dice: " Si le pides a Dios un árbol te lo dará, en forma de semilla".
Aunque la luz parece no asomar, siempre estará brillando en lo alto del cielo y nunca perderá de vista nuestros pasos.

Quisiera ser la brisa que silenciosa acompaña a tu sombra, ....

quisiera ser el instante en el que pensativo al horizonte miras...

quisiera ser ése suspiro que añhora lo que nunca ha perdido,

quisiera ser las manos que no acariciaron tu infancia endurecida

quisiera ser la promesa que eterna se aferra a tu corazón día a día...

quisiera ser las huellas que tus pasos dejan para no perderte de mi camino...

quisiera ser el sol que tu rostro al amanecer ilumina...

quisiera tantas cosas vida mía.... pero me conformo con ser yo...

quién día a día promete segruir siendo la que soy,... producto de lo que fuí

y sueño de lo que sé que seré.

Quisiera que la promesa se aferre a nuestro corazón hechando raíz en el alma

y creciendo hacia el mañana con sus ramas...

quisiera ser lo que soy en tu vida y más que aún no sabemos vida mía...

quisiera ser parte del arbol que será nuestra familia

Los azares de la vida

Una vez un campesino chino, pobre pero sabio, trabajaba la tierra duramente con su hijo.
Un día el hijo le dijo:
_padre,_ qué desgracia! Se nos ha ido el caballo.
_¿por qué le llamas desgracia? _ respondió el padre_, veremos lo que trae el tiempo...
A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.
_¡padre, qué suerte!_ exclamó esta vez el muchacho_, nuestro caballo ha traído otro caballo.
_¿por qué le llamas suerte? _repuso el padre_ veamos qué nos trae el tiempo.
en unos cuantos días más, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete, se encabritó y lo arrojó al suelo.
el muchacho se quebró una pierna.
_ Padre, ¡qué desgracia! _exclamó ahora el muchacho_ ¡Me he quebrado la pierna!
Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció:
_¿por qué le llamas desgracia? ¡veamos lo que trae el tiempo!
El muchacho no se convencia de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama. pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra.
vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.
el joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.
La moraleja de este antiguo consejo chino es que la vida da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno, y lo bueno, malo.


Lo mejor es esperar siempre el día de mañana, pero sobre todo confiar en que todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas y para el plan infinito....


No se equivoca el pájaro que ensaya el primer vuelo y cae al suelo; se equivoca el que por temor de caerse renuncia a volar y no abandona el nido.

Nunca intervengamos en los planes divinos que tiene Dios, nunca sabemos el porque cuando los sucesos acontcen... pero todo tiene un por qué... todo está previsto en los planes del Señor, él sabe por qué suceden las cosas en nuestra vida, para enseñarnos, para ayudarnos, para evitar males mayores, pero ten la seguridad que no hay nada previsto para un mal mayor.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

martes, 13 de noviembre de 2007

miércoles, 7 de noviembre de 2007


Quiero que estes cada día de mi vida...a mi lado en mi camino sin rumbo,
que a veces orientas y otras te desorienta...
quiero tu permanencia eterna, a mi lado, aunque mi rumbo paresca no tener rumbo...
quiero que me guíes aunque no acepte ser guiada...
tal vez un día mi camino tenga rumbo defindo si el viento...
une en un mundo eterno y muy nuestro nuestras esencias tan básicas...
tu tenacidad, tu paciencia, tu calma, tus miedos junto a mis iras sin razón
junto a mis palabras tanto buenas como malas,
quiero que estés junto a mi rumbo que parece no tener rumbo
pero sí lo tiene, es ése ... el tuyo...
el que ocultas, el que llevas muy dentro amor, es tu rumbo también...
mi rumbo es tu destino porque la vida así lo quizo...
tu destino es seguir mi rumbo? o mi rumbo es estar junto al tuyo?
mi vida es plena si estás en mi camino y a mi lado amor...
sino ... no existe rumbo, no existe camino, no hay más que un gran vacio
de tener el rumbo sin el viento que movio mis pasos hasta donde están hoy parados...
contigo en mi rumbo amor, sin ti no hay camino, no hay destino...
no me dejes sola porque no tengo más que soledad de la que se siente tanto dentro como fuera,... y de la que duele en la piel y el corazón, como en el pecho y en el sentimiento.
Dónde estas amor luego de haber encamindo mi rumbo?
no ves que necesito tenerte a mi lado en mi camino... sin tí no hay destino, no hay camino.
El rumbo de mi destino es el camino que me conduce a tí para ser feliz.
Amor aquí en mi camino que tú bien sabés dónde está, te espero día a día...
y esa espera motiva mis pasos y me conducen cada vez más a tí.
Te espero en mi rumbo aunque no tengamos rumbo, si estamos juntos lo hallaremos
porque sabemos de la esencia de nuestras almas.
Aquí sigo amor en mi camino esperando tu presencia en mis días.
El árbol y sus frutos
El guerrero recuerda el pasado.
Conoce la Búsqueda Espiritual del hombre, sabe que ella ya escribió algunas de las mejores páginas de la Historia.
Y algunos de sus peores capítulos; masacres, sacrificios, obscurantismo. Fue usada para fines particulares y vió sus ideales servir de escudo para manipulaciones terribles.
El guerrero ya oyó comentarios del tipo: “cómo voy a saber si este camino es serio?”.


Vió mucha gente abandonar la búsqueda por no saber responder esta pregunta.

El guerrero, no obstante, no tiene dudas; sigue una fórmula infalible.
“Por los frutos conoceréis el árbol, dijo Jesús.
Él sigue esta regla, y no se equivoca nunca.



jueves, 1 de noviembre de 2007


Besar el alma...


El alma no crece en los árboles, sin embargo se nutre de nuestro entorno, como el cuerpo de la comida.
El alma necesita ser alimentada con visiones hermosas, palabras que llenen… o por quien sabe besar el alma.

Besar el alma es saber tener paciencia, comprensión, y nunca juzgar a nadie, simplemente aceptar las personas como son…
Besar el alma es abrazarse cuando hay soledad, cuando se esta triste… sin decir nada, solo sostenerse con ese abrazo de apoyo.
Besar el alma, es sentarse juntos cuando no hay necesidad de hablar, cuando solo hace falta el silencio, al no hacer preguntas…
Besar el alma, es sentir otras manos que dan apoyo fortaleciendo esa esperanza de vida y de compañía.
Besar el alma, es decir un te quiero con la mirada…
Besar el alma… es fácil, solo basta que decidamos bajar del pedestal del orgullo que muchas veces nos rodea y nos consume.

Besar el alma… ¿Cuántos de nosotros necesitamos de ese beso en el alma que nunca llega?

Quiero que me oigas, sin juzgarme.

Quiero que opines, sin aconsejarme.

Quiero que confíes en mi, sin exigirme.

Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi

Quiero que me cuides, sin anularme.

Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.

Quiero que me abraces, sin asfixiarme.

Quiero que me animes, sin empujarme.

Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.

Quiero que me protejas, sin mentiras.Quiero que te acerques, sin invadirme.

Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,que las aceptes y no pretendas cambiarlas.

Quiero que sepas, que hoy,hoy podés contar conmigo.Sin condiciones.

Una conmovedora historia de amor, puro amor....

Se trata de dos hermosos jóvenes que se pusieron de novios cuando ella tenía trece y él dieciocho. Vivían en un pueblito de leñadores situado al lado de una montaña.

Él era alto, esbelto y musculoso, dado que había aprendido a ser leñador desde la infancia.

Ella era rubia, de pelo muy largo, tanto que le llegaba hasta la cintura; tenía los ojos celestes, hermosos y maravillosos..

La historia cuenta que habían noviado con la complicidad de todo el pueblo. Hasta que un día, cuando ella tuvo dieciocho y él veintitrés, el pueblo entero se puso de acuerdo para ayudar a que ambos se casaran.Les regalaron una cabaña, con una parcela de árboles para que él pudiera trabajar como leñador.

Después de casarse se fueron a vivir allí para la alegría de todos, de ellos, de su familia y del pueblo, que tanto había ayudado en esa relación.

Y vivieron allí durante todos los días de un invierno, un verano, una primavera y un otoño, disfrutando mucho de estar juntos. Cuando el día del primer aniversario se acercaba, ella sintió que debía hacer algo para demostrarle a él su profundo amor. Pensó hacerle un regalo que significara esto. Un hacha nueva relacionaría todo con el trabajo; un pulóver tejido tampoco la convencía, pues ya le había tejido pulóveres en otras oportunidades; una comida no era suficiente agasajo...Decidió bajar al pueblo para ver qué podía encontrar allí y empezó a caminar por las calles.

Sin embargo, por mucho que caminara no encontraba nada que fuera tan importante y que ella pudiera comprar con las monedas que, semanas antes, había ido guardando de los vueltos de las compras pensando que se acercaba la fecha del aniversario.

Al pasar por una joyería, la única del pueblo, vio una hermosa cadena de oro expuesta en la vidriera. Entonces recordó que había un solo objeto material que él adoraba verdaderamente, que él consideraba valioso. Se trataba de un reloj de oro que su abuelo le había regalado antes de morir.

Desde chico, él guardaba ese reloj en un estuche de gamuza, que dejaba siempre al lado de su cama.

Todas las noches abría la mesita de luz, sacaba del sobre de gamuza aquel reloj, lo lustraba, le daba un poquito de cuerda, se quedaba escuchándolo hasta que la cuerda se terminaba, lo volvía a lustrar, lo acariciaba un rato y lo guardaba nuevamente en el estuche.

Ella pensó: "Que maravilloso regalo sería esta cadena de oro para aquel reloj." Entró a preguntar cuánto valía y, ante la respuesta, una angustia la tomó por sorpresa. Era mucho más dinero del que ella había imaginado, mucho más de lo que ella había podido juntar.

Hubiera tenido que esperar tres aniversarios más para poder comprárselo.

Pero ella no podía esperar tanto.

Salió del pueblo un poco triste, pensando qué hacer para conseguir el dinero necesario para esto.

Entonces pensó en trabajar, pero no sabía cómo; y pensó y pensó, hasta que, al pasar por la única peluquería del pueblo, se encontró con un cartel que decía: "Se compra pelo natural".

Y como ella tenía ese pelo rubio, que no se había cortado desde que tenía diez años, no tardó en entrar a preguntar.

El dinero que le ofrecían alcanzaba para comprar la cadena de oro y todavía sobraba para una caja donde guardar la cadena y el reloj.


No dudó. Le dijo a la peluquera:- Si dentro de tres días regreso para venderle mi pelo, ¿usted me lo compraría?- Seguro - fue la respuesta.

- Entonces en tres días estaré aquí.Regresó a la joyería, dejó reservada la cadena y volvió a su casa. No dijo nada.


El día del aniversario, ellos dos se abrazaron un poquito más fuerte que de costumbre.

Luego, él se fue a trabajar y ella bajó al pueblo.

Se hizo cortar el pelo bien corto y, luego de tomar el dinero, se dirigió a la joyería. Compró allí la cadena de oro y la caja de madera.


Cuando llegó a sucasa, cocinó y esperó que se hiciera la tarde, momento en que él solía regresar.

A diferencia de otras veces, que iluminaba la casa cuando él llegaba, esta vez ella bajó las luces, puso sólo dos velas y se colocó un pañuelo en la cabeza. Porque él también amaba su pelo y ella no quería que él se diera cuenta de que se lo había cortado. Ya habría tiempo después para explicárselo.


Él llegó. Se abrazaron muy fuerte y se dijeron lo mucho que se querían.

Entonces, ella sacó de debajo de la mesa la caja de madera que contenía la cadena de oro para el reloj.

Y él fue hasta el ropero y extrajo de allí una caja muy grande que le había traído mientras ella no estaba. La caja contenía dos enormes peinetones que él había comprado... vendiendo el reloj de oro del abuelo.


Si ustedes creen que el amor es sacrificio, por favor, no se olviden de esta historia. El amor no está en nosotros para sacrificarse por el otro, sino para disfrutar de su existencia.



El cuento del hombre que tenía sus manos atadas....



Érase una vez un hombre como todos los demás. Un hombre normal.

Tenía cualidades positivas y negativas. No era diferente.Una noche, repentinamente, llamaron a su puerta. Cuando abrió, se encontró a sus enemigos.

Eran varios y habían venido juntos.Sus enemigos le ataron las manos.

Después le dijeron que así era mejor, que así, con sus manos atadas, no podría hacer nada mal. (Se olvidaron de decirle que tampoco podría hacer nada bueno).

Y se fueron dejando a un guardián a la puerta para que nadie pudiera desatarle.



Al principio se desesperó y trató de romper las ataduras. Cuando se convenció de lo inútil de sus esfuerzos, intentó poco a poco acomodarse a su nueva situación.

Poco a poco consiguió valerse para seguir subsistiendo con las manos atadas.

Inicialmente le costaba hasta quitarse los zapatos. Hubo un día en que consiguió liar y encender un pitillo.



Y empezó a olvidarse de que antes tenía las manos libres.

Mientras tanto, su guardián le comunicaba, día tras día, las cosas malas que hacían en el exterior los hombres con las manos libres. (Se le olvidaba decirle las cosas buenas que hacían esos mismos y otros hombres con las manos libres).



Pasaron muchos años. El hombre llegó a acostumbrarse a sus manos atadas.

Y cuando su guardián le señalaba que gracias a aquella noche en que entraron a atarle, él, el hombre de las manos atadas, no podía hacer nada malo (no le señalaban que tampoco podía hacer nada bueno), el hombre empezó a creer que era mejor vivir con las manos atadas.Además estaba tan acostumbrado a las ligaduras ...



Pasaron muchos, muchísimos años...Un día, sus amigos sorprendieron al guardián, entraron en la casa y rompieron las ligaduras que ataban las manos del hombre.

"Ya eres libre", le dijeron.Pero habían llegado demasiado tarde.

Las manos del hombre estaban totalmente atrofiadas.

Los sapitos en la leche... nadar o morir... insistir siempre insistir... y seguir.

Erasé una vez, dos ranas que estaban subidas en el lomo de una vaca.De pronto, ambas se cayeron en un cubo lleno de leche y comenzaron a luchar por su supervivencia.


Las dos estaban agotadas tras un buen rato allí, y una de ellas dejó de luchar y se hundió ahogándose. Dijo estar cansada y no tener fuerzas y que luchar era en vano igualmente moririan ahogadas. Para qué luchar se pregunto... y se dejó morir ahogada.


La otra siguió luchando moviendo como podía sus ancas, ella no pensaba rendirse y lo intentaría hasta salir, su constancia, su fe y perseverancia eran grandes, ... hasta que consiguió formar nata, y usarla como punto de apoyo para salir del cubo.


Es una hermosa moraleja... jamás sabemos si nuestra lucha es en vano o es por algo, jamás sabemos lo que Dios nos tiene preparado para nosotros, jamás sabemos los milagros que pueden suceder en nuestras vidas, todo depende de seguir intentando con fe.


No dejarse abatir nunca, ni estando hundidos, seguir y seguir, que luego Dios sabrá el medio que usará para darnos la salida. Siempre confía y ten fe, fortaleza, insiste, sigue... persevera y verás el resultado de tu esfuerzo... ése será tu triunfo.



Las ofensas de la amistad...


Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.


El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.


Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse


.El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA.


Intrigado, el amigo preguntó:¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?


Sonriendo, el otro amigo respondió:Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo

Esta es la historia de un hombre que era un buscador... Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra.

Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando.

Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.

Un día, el buscador sintió que debería ir a la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de si mismo, de modo que dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó a lo lejos la ciudad de Kammir.

Un poco antes de llegar al pueblo una colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención.

Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores bellas.

La rodeaba por completo una especie de valla de madera lustrada... Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.

El buscador traspasó el portal y caminó lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor.

Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió sobre una de las piedras, aquella inscripción: "Aquí yace Abdul Tareg vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días".

Se sobrecogió un poco al darse cuenta que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida.

Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estuviera enterrado en ese lugar.Mirando a su alrededor el hombre se dio cuenta que la piedra de al lado tenía también una inscripción. Se acercó a leerla y decía: "Aquí yace Yamir Kalib. Vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas".

El buscador se sintió terriblemente abatido. Ese hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba. Una por una leyó las lápidas.

Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.

Pero lo que más lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años.

Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio, que pasaba por ahí, se acercó. Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar. -No, ningún familiar- dijo el buscador.

¿Qué pasa con este pueblo?¿Qué cosa terrible hay en esta ciudad?

¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar?

¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente?

¿Qué los ha obligado a construir un cementerio de niños?

El anciano respondió: Puede usted serenarse.

No hay tal maldición. Lo que sucede es que aquí tenemos una vieja costumbre.


Le contaré...Cuando un joven cumple quince años sus padres le regalan una libreta como ésta que tengo aquí colgando del cuello.

Y es tradición entre nosotros que a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abra la libreta y anote en ella: a la izquierda, que fue lo disfrutado... a la derecha, cuanto tiempo duró el gozo.Conoció a su novia, y se enamoró de ella.

¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media? Y después... la emoción del primer beso, el placer maravilloso de la primera noche, ¿cuanto duró el minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana? ¿Y el casamiento de sus amigos? ¿Y el viaje más deseado? ¿Y el encuentro con quien vuelve de un país lejano? ¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de esas sensaciones? ¿Horas? ¿Días? ...así...vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos.

Cuando alguien muere es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba, porque es, amigo caminante, el único y verdadero tiempo VIVIDO.

Una pantalla a mi vida....

Mis fotitos en diapositiva....ahí van.....